Hay una situación que se repite en nuestro sector mucho más de lo que nos gustaría admitir. Un cliente nos llama, casi pidiendo perdón, y nos dice: «Tengo una web, pero no está terminada» o «El chico que me la estaba haciendo ha dejado de contestarme al teléfono».

Si estás en esta situación, lo primero que debes saber es que no es culpa tuya. En el mundo del diseño web, existe mucho intrusismo y, lamentablemente, poca formalidad en ciertos sectores. Muchos proyectos empiezan con mucha ilusión y un presupuesto ajustado, pero acaban convirtiéndose en una obra eterna, una especie de edificio a medio construir en el centro de tu estrategia digital que da mala imagen a tu marca.

El síndrome de la web «zombie»

Tener una web a medias es peor que no tener nada. Una página con enlaces rotos, textos en latín (lorem ipsum) o imágenes de stock genéricas transmite dejadez. Y lo peor no es la imagen, es la sensación de secuestro digital.

A menudo, los clientes llegan a TU WEB LOWCOST sin tener siquiera las claves de su propio dominio o hosting. Se sienten atados a un proveedor que no avanza, pero que tampoco les deja marchar.

Aquí es donde entra nuestro servicio de rescate o finalización de proyectos.

¿Se puede arreglar o hay que tirar y empezar de nuevo?

Esta es la pregunta del millón. Nuestra respuesta siempre es la honestidad radical. Cuando nos traes un proyecto atascado, hacemos una auditoría rápida de lo que hay hecho:

  1. Si la base es buena: Si la estructura en WordPress es correcta y el tema es profesional, no tiramos tu dinero. Aprovechamos lo que ya pagaste, limpiamos el código, terminamos el diseño y lanzamos la web.

  2. Si la base es tóxica: A veces, nos encontramos webs hechas con plantillas piratas, código obsoleto o constructores visuales que ya no existen. En ese caso, te lo diremos claro: «Es más barato y rápido hacerla nueva que arreglar esto». Nuestro objetivo no es facturar más horas, sino que tengas una web que no se rompa mañana.

Por qué confiar en TU WEB LOWCOST para terminar el trabajo

La diferencia entre un freelance que desaparece y una empresa establecida es la garantía de continuidad. Nosotros no nos vamos a ir a ningún sitio.

Entendemos que vienes «quemado» de una mala experiencia. Por eso, nuestro protocolo de rescate se basa en tres pasos: recuperar el control (te ayudamos a recuperar tus accesos y propiedad del dominio), establecer un plazo real (sin fechas abiertas) y ejecutar.

No dejes que tu proyecto digital muera en la orilla por una mala elección inicial. Recuperar tu web es recuperar las riendas de tu negocio. Tráenos ese caos, y nosotros lo convertiremos en una página web que venda.